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marzo 27, 2008

Comentario sobre Epic 2014




Este vid mezcla realidad con ficción, estableciendo una cronología futura de sucesos empresariales en el sector de las comunicaciones, en un escenario donde el protagonismo de los individuos vaya creciendo frente a los medios de comunicación unidireccionales, como es el caso de la prensa o la televisión.
Si bien algunos de los hechos que adelanta la especulación hecha en Epic 2014 no está tan alejada de la realidad, no creo dos cosas:
Por un lado, que los individuos vayan a adelantarse a los intereses empresariales; todo lo contrario, favorecerá la tendencia a masificar lo "personal", a la publicidad y la investigación de mercados.
Abaratará los costes de promoción e investigación social. Como un coletazo inesperado, quizás beneficie a algunas disciplinas como la sociología, la teoría de la comunicación o la psicología de masas.
Por otra parte, no creo que se imponga una estructura política de vigilancia mediante la red, a modo de un "gran hermano" en 2.1, sino con fines económicos.

marzo 26, 2008

Habacuc II, y Reflexiones sobre la comunicación 2.0

Wovon man nicht sprechen kann . . . darüber muß man schweigen.
L. Wittgenstein

Cuando el dedo señala a la luna...
Un buen tipo que hace mucho que no veo por ahí.



Después de unas pequeñas vacaciones, me busco en google (como todo buen narcisista), y encuentro uno de los primeros artículos -quizás el único propiamente dicho- que escribí en este blog académico citado, al menos, en tres o cuatro bitácoras. Hubo uno incluso que, si bien no comprendió mi pseudónimo, antes de publicarlo en su weblog revisó e interpretó con fuentes negritas, cursivas, y alegres colores mi texto (eso sí, me enlazó y todo, como buen blogger). Todo en un post, enterito dedicado a mí. Y es que el kitsch del escándalo, en los blogs nunca falla. Bueno, kitsch también es esto.

Aquí me tiraron flores y algunas espinillas... o al revés, y he de reconocer, que muchos de los muchos que me han insultado dieron en el clavo, por lo menos en cuanto a mi perfil. Con otros insultos me sentí... cómo decirlo para que suene pedante, Harto Elogiado, porque me prejuzgaron artista, psicólogo, hippy o aristócrata, frustrado imitador de Charles B., incluso un iluso creyó que las fotos que tomé prestadas a un tal Manel Esclusa, grande para mí entre los grandes, eran obra mía.
Ah, me olvidaba, el que me insultó "por hippy" también me invitó a ir de cacería con él, igual que esos niños de buena cuna en american history x, qué tal?

Sólo aquéllos simplones acertaron, que sin tanta paja mental y con gesto paternalista, me dieron una vuelta mayéutica para acelerar mi razonamiento.

Y es que lo simple acierta. O casi siempre.

Disculpen mi bruta vanidad (¿alguién leerá esto?), es que yo nunca antes había llamado tanto la atención (¡en un mass media!), y eso me afecta un poco. (La próxima vez que quiera salir en blogs de bastante gente, me podré junto a un chucho flaco, y así un freack me hará un par de fotos, videítos con ese par de fotos - que colgará en youtube, y algún otro iluminado hará un spam diciendo que violé y torturé al perro -y diciendo también que eso, además de ser verídico... ...¡es cierto!- y que luego el perro se murió de sida, en fin... ...lo típico). Es maravillosa la interacción en la red.

Pero hay un lado positivo.

Sobre todo, y ya sin burlarme más - que no quiero caer en una actitud intolerante, agradezco a muchos por considerar mi análisis, hecho con lo poco que sabía de la obra de Habacuc (y con lo muy inflados que me tenía los huevos la reacción en cadena, todo hay que decirlo), como texto válido para la discusión acerca del significado de este ya conocido fenómeno comunicativo. Creo en que no hay verdad absoluta en las ciencias humanas (porque el objeto de estas ciencias, es sujeto a la vez): lo mejor sería ir encontrando verdades que se adecúen al bienestar de la comunidad y que puedan a la vez, evolucionar con el género. ¿Cómo se logra? Mediante la reflexión dialéctica, reflexión impulsada no por una actitud ignorante (entendiendo ignorante como acrítica), pasiva; sino atenta, transversal.

Dándole vueltas a la tuerca, como diría Santiago.

Y es mejor cuantos más seamos para discutir sobre la validez ética de un fenómeno comunicativo cuya respuesta, supongo que traspasó incluso lo que se esperaba su autor, Guillermo Habacuc Vargas (...ese brutal asesino, que arda en el fuego purificador de la hoguera! Oh! quede a Merced de los cuervos que coman sus ojos, mientras se seca atado en la arena de la blogósfera!).

Todo lo que suscitó esta exposición, que tuvo lugar hace algunos años, de Habacuc, da para analizar muchísimos fenómenos contempóraneos comunicativos, que surgen de la posibilidad de interactuar personalmente, casi sin censura, en la 2.1.
Lo primero que se me ocurrió al verme en boca de otros, fue analizar el mecanismo argumental del insulto en aquéllos que me reportaban más seriedad: se suele empezar señalando las contradicciones del texto contra el que se escribe, y en algunos casos, destacando primero las partes que se consideran positivas - de haberlas para el que comenta, de mi argumentación; en un segundo paso, se rebaten los argumentos que doy, que no se contradicen en mi texto; por último, se procede, por lo común, al insulto o la descalificación.
Los perfiles que se pueden deducir de los participantes de la web también son interesantes para hacer un estudio.

Lo que, respecto a las argumentaciones, se puso de manifiesto en la mayor parte de las discusiones acerca de la validez ético-artística de la exposición donde sale (según los datos de que se dispone) un perrito atado, es que no muchas personas se dieron cuenta de que estaban siendo víctimas, no sé si partícipes, sino producto, de una acción propagandística contra el nuevo arte latinoamericano.
El hecho es, y voy a dejar zanjado este asunto, que, cuando el dedo señala la luna (y eso que yo no soy muy amigo de refranes), el tonto - o el impetuoso, para no agredir, mira el dedo.

Y en el caso de Habacuc, hay más pruebas de que la polémica es nada más que una campaña de desprestigio, bastante bien planificada, y... bueno, apoyándome en la presunción de inocencia (que teóricamente debe regir en aquellos países que aceptan como válida, la Declaración Universal de los Derechos Humanos), considero esta polémica ya algo estéril, trasnochada...









Piensen.

¿Campaña de desprestigio, montaje o marketing viral?

Quizás todo.

O quizás sólo arte.