Es el último gran producto midcult y me encanta. Tiene todos los ingredientes para arrasar por unos cuantos años.Y es que hacía un tiempo que no salían estrellas pop (es pop como toda la música del siglo XX: es en el fondo masscult y no veo por qué despreciarla) con tales características que las hiciesen un poderoso producto de márketing.
Voy a citar a Lou Bortone: éste es su artículo acerca de Amy Winehouse; y a este blogger, un tanto más pesimista y escéptico pero también, muy sobrio.
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marzo 10, 2008
Guillermo "Habacuc" Vargas y los Energúmenos.
Voy a ir al escándalo, ya que estamos.
Ante los emails inquisidores que me han enviando pidiendo mi firma para colaborar en la censura a un artista, exclamaré un sonoro:
¡Ay, ay, ay!
¡La ignorancia es la semilla de la intolerancia!
Estos días no dejé de leer insultos a una persona que, estando en contra del maltrato hacia los animales, tuvo huevos para hacerlo constar en una obra, fuerte, por supuesto - y es que a nadie le gusta ver un animal torturado.
¿O sí?
¿No serán los mismos energúmenos que atacan al artista Guillermo "Habacuc" Vargas, los que se deleitan con las corridas de toros, o se emocionan al oír el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca?
Cuánto idiota suelto. Ignoran al que quizás vaya a ser el mayor activista en pro de los Derechos de los Animales.La cuestión es: mueren animales en peores condiciones para alimentar la industria alimenticia, textil, incluso de ocio, que, me atrevo a afirmar, da pasto de consumo a todos esos pseudoprogresistas.
Los que ferozmente se inclinaron a increpar a Habacuc quizás nunca entenderán el sentido de su exhibición. O, lo que yo sospecho, es que su pequeñísima y afectada mente vislumbró la naturaleza del mensaje de este comprometido artista y... les molestó que les llamase hipócritas.
Bien, ya dejé clara mi postura, a favor de la libertad de expresión y de la causa por los derechos de los animales. Ahora veamos datos objetivos.
Voy a adjuntar un fragmento de la noticia que salió en el diario La Nación, en el que se explica, en líneas generales, en qué consistió la polémica obra:
"Lo que se vio en Managua. Como parte de su exposición, el artista enfrentó al espectador a un perro callejero flaco, enfermo y con hambre amarrado a la esquina de la sala. Él capturó al animal en un barrio pobre de Managua.
"El perro murió tras un día en la exposición, según se lo confirmó a La Nación Marta Leonor González, editora del suplemento cultural de La Prensa en Nicaragua.
"La muestra también incluyó la frase, escrita con alimento de perro, “Eres lo que lees”; así como de un audio con el Himno Sandinista al revés, fotos y un incensario, donde se quemaron 175 piedras de crack y una onza de marihuana.
"Habacuc dijo ayer que su obra fue un homenaje a Natividad Canda, nicaragüense que murió tras ser atacado por dos perros rottweiler en un taller en Cartago.
“Me reservo decir si es cierto o no que el perro murió. Lo importante para mí era la hipocresía de la gente: un animal así se convierte en foco de atención cuando lo pongo en un lugar blanco donde la gente va a ver arte pero no cuando está en la calle muerto de hambre. Igual pasó con Natividad Canda, la gente se sensibilizó con él hasta que se lo comieron los perros”, explicó .
"Incluso agregó: “Nadie llegó a liberar al perro ni le dio comida o llamó a la policía. Nadie hizo nada”.
"Al ser cuestionado acerca de si alimentó al animal o no, el artista se negó a responder.
"¿Por qué no usó otro medio de expresión? “Recojo lo que miro... El perro está más vivo que nunca porque sigue dando qué hablar”, dijo.
Como se puede ver, no hay pruebas ni siquiera, de que Habacuc haya torturado al animal. Simplemente lo exhibió atado... ...¿No se habrán preguntado los pseudo defensores de los animales, si a sus mascotas les gusta que las exhiban atadas, como trofeo ostensible, con la excusa de "sacarlos a pasear"?
Habacuc no usó a este animal como una muestra de su "narcisismo patológico", como he leído en la bitácora de algún desaprehensivo en cuestión artística.
Pero vayamos más allá: esta performance, en mi opinión fue un éxito, y me encantaría profundizar en la obra conceptual de G. V. Habacuc. Ya que, como tal, se extendió, no sólo a los espectadores en la galería Códice, sino que el hecho de haber denunciado de esta manera, la vigencia y la importancia de defender activamente los Derechos de los Animales, y de concienciar a la sociedad para lograrlo, tuvo gran repercusión en prensa y medios virtuales, muchos de ellos, alternativos. Esta reacción me impulsa a sacar ciertas conclusiones:
1.Esta performance, consiste en la exhibición de un animal maltratado POR LA SOCIEDAD, un perro enfermo que se encontraba abandonado en las calles.
2.La obra, no está basada en el animal en sí, sino en la denuncia a la hipocresía social, que es la que permite que tal maltrato no sea ocasional, sino crónico: mecanizado, integrado a la industria e institucionalizado a favor de quienes sacan beneficio de tal.
3. ¿Cómo se hace esta denuncia? Pues enseñando la acción pasiva de los espectadores: nadie intentó liberar al can.
4. Al ser tildados de hipócritas, los maltratadores indirectos de animales reaccionaron haciendo gala de una violenta autocomplacencia, a saber: listas de correo, artículos en weblogs y, como súmum de esta oleada inquisidora e intolerante, la creación de una plataforma con la cual, sabotear el legítimo reconocimiento que ha tenido la exposición "Exposición nº 1" (dentro de ésta, la obra "Un perro enfermo, callejero"). ¿La excusa para esto? ¡Evitar el maltrato a los animales!
(mira si es cínica la ignorancia...)
5. El efecto a largo plazo es esclarecedor: la sociedad no sólo no siente pena ni se avergüenza causa del maltrato crónico, sino que se indigna con una denuncia fuerte, sincera. Por esto, arremete en contra de un artista comprometido con los más débiles. El boom de opiniones en contra de Guillermo "Habacuc" Vargas, legitima el concepto de su obra: Eres lo que lees. (Mejor dicho, eres lo que escribes).
Adjunto la aclaración de la galería Códice, donde dicha obra fue expuesta. Y para deleitarnos con los especímenes antropológicos de la red, no hay más que echar un vistazo a los comentarios.
Ante los emails inquisidores que me han enviando pidiendo mi firma para colaborar en la censura a un artista, exclamaré un sonoro:
¡Ay, ay, ay!
¡La ignorancia es la semilla de la intolerancia!
Estos días no dejé de leer insultos a una persona que, estando en contra del maltrato hacia los animales, tuvo huevos para hacerlo constar en una obra, fuerte, por supuesto - y es que a nadie le gusta ver un animal torturado.
¿O sí?
¿No serán los mismos energúmenos que atacan al artista Guillermo "Habacuc" Vargas, los que se deleitan con las corridas de toros, o se emocionan al oír el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca?
Cuánto idiota suelto. Ignoran al que quizás vaya a ser el mayor activista en pro de los Derechos de los Animales.La cuestión es: mueren animales en peores condiciones para alimentar la industria alimenticia, textil, incluso de ocio, que, me atrevo a afirmar, da pasto de consumo a todos esos pseudoprogresistas.
Los que ferozmente se inclinaron a increpar a Habacuc quizás nunca entenderán el sentido de su exhibición. O, lo que yo sospecho, es que su pequeñísima y afectada mente vislumbró la naturaleza del mensaje de este comprometido artista y... les molestó que les llamase hipócritas.
Bien, ya dejé clara mi postura, a favor de la libertad de expresión y de la causa por los derechos de los animales. Ahora veamos datos objetivos.
Voy a adjuntar un fragmento de la noticia que salió en el diario La Nación, en el que se explica, en líneas generales, en qué consistió la polémica obra:
"Lo que se vio en Managua. Como parte de su exposición, el artista enfrentó al espectador a un perro callejero flaco, enfermo y con hambre amarrado a la esquina de la sala. Él capturó al animal en un barrio pobre de Managua.
"El perro murió tras un día en la exposición, según se lo confirmó a La Nación Marta Leonor González, editora del suplemento cultural de La Prensa en Nicaragua.
"La muestra también incluyó la frase, escrita con alimento de perro, “Eres lo que lees”; así como de un audio con el Himno Sandinista al revés, fotos y un incensario, donde se quemaron 175 piedras de crack y una onza de marihuana.
"Habacuc dijo ayer que su obra fue un homenaje a Natividad Canda, nicaragüense que murió tras ser atacado por dos perros rottweiler en un taller en Cartago.
“Me reservo decir si es cierto o no que el perro murió. Lo importante para mí era la hipocresía de la gente: un animal así se convierte en foco de atención cuando lo pongo en un lugar blanco donde la gente va a ver arte pero no cuando está en la calle muerto de hambre. Igual pasó con Natividad Canda, la gente se sensibilizó con él hasta que se lo comieron los perros”, explicó .
"Incluso agregó: “Nadie llegó a liberar al perro ni le dio comida o llamó a la policía. Nadie hizo nada”.
"Al ser cuestionado acerca de si alimentó al animal o no, el artista se negó a responder.
"¿Por qué no usó otro medio de expresión? “Recojo lo que miro... El perro está más vivo que nunca porque sigue dando qué hablar”, dijo.
Como se puede ver, no hay pruebas ni siquiera, de que Habacuc haya torturado al animal. Simplemente lo exhibió atado... ...¿No se habrán preguntado los pseudo defensores de los animales, si a sus mascotas les gusta que las exhiban atadas, como trofeo ostensible, con la excusa de "sacarlos a pasear"?
Habacuc no usó a este animal como una muestra de su "narcisismo patológico", como he leído en la bitácora de algún desaprehensivo en cuestión artística.
Pero vayamos más allá: esta performance, en mi opinión fue un éxito, y me encantaría profundizar en la obra conceptual de G. V. Habacuc. Ya que, como tal, se extendió, no sólo a los espectadores en la galería Códice, sino que el hecho de haber denunciado de esta manera, la vigencia y la importancia de defender activamente los Derechos de los Animales, y de concienciar a la sociedad para lograrlo, tuvo gran repercusión en prensa y medios virtuales, muchos de ellos, alternativos. Esta reacción me impulsa a sacar ciertas conclusiones:
1.Esta performance, consiste en la exhibición de un animal maltratado POR LA SOCIEDAD, un perro enfermo que se encontraba abandonado en las calles.
2.La obra, no está basada en el animal en sí, sino en la denuncia a la hipocresía social, que es la que permite que tal maltrato no sea ocasional, sino crónico: mecanizado, integrado a la industria e institucionalizado a favor de quienes sacan beneficio de tal.
3. ¿Cómo se hace esta denuncia? Pues enseñando la acción pasiva de los espectadores: nadie intentó liberar al can.
4. Al ser tildados de hipócritas, los maltratadores indirectos de animales reaccionaron haciendo gala de una violenta autocomplacencia, a saber: listas de correo, artículos en weblogs y, como súmum de esta oleada inquisidora e intolerante, la creación de una plataforma con la cual, sabotear el legítimo reconocimiento que ha tenido la exposición "Exposición nº 1" (dentro de ésta, la obra "Un perro enfermo, callejero"). ¿La excusa para esto? ¡Evitar el maltrato a los animales!
(mira si es cínica la ignorancia...)
5. El efecto a largo plazo es esclarecedor: la sociedad no sólo no siente pena ni se avergüenza causa del maltrato crónico, sino que se indigna con una denuncia fuerte, sincera. Por esto, arremete en contra de un artista comprometido con los más débiles. El boom de opiniones en contra de Guillermo "Habacuc" Vargas, legitima el concepto de su obra: Eres lo que lees. (Mejor dicho, eres lo que escribes).
Adjunto la aclaración de la galería Códice, donde dicha obra fue expuesta. Y para deleitarnos con los especímenes antropológicos de la red, no hay más que echar un vistazo a los comentarios.
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